El Partido Democrático de Kan entra en una gran crisis tras perder ayer las elecciones al Senado (Shugi-in en japonés). No hace un mes que éste sustituyó al presidente de su mismo partido Hatoyama, quien dimitió por no cumplir su promesa electoral de eliminar la base militar estadounidense de Okinawa.
La causa de este nuevo revés está en una política fiscal que básicamente consistía en la subida de impuestos ante un déficit público alarmante.
El PD tiene mayoría en la Cámara Baja y por eso los resultados de este domingo no le impiden gobernar, pero sí complican la aprobación de ciertas leyes, que se paralizarán si el Senado se opone.
El primer ministro dice que su Gobierno toma "muy en serio" estos comicios y reconoce su "responsabilidad" en el resultado pero que no va a dimitir.
Está claro que cambiar los líderes políticos "una y otra vez" no ayudará al desarrollo de Japón, país que ha tenido cinco primeros ministros en cuatro años, pero la inoperancia del gobierno y la falta de entendimiento con la oposión podría dejar atados de pies y manos a un gobierno débil que tiene que empezar a buscar apoyos, desde ahora mismo, en otros partidos.
Quizá los resultados afecten a su moneda permitiéndonos seguir viajando barato a este país.
Os pongo un gráfico sobre la evolución de esta moneda en tres años con respecto al euro y una tabla del cambio euro-yen en estos últimos 30 días.


